Las Ciudades Amigables con las personas Adultas Mayores

Las Ciudades Amigables con las Personas Adultas Mayores 

Ya hemos conversado en algunas ocasiones, en esta misma columna lo que es el Envejecimiento Saludable y Envejecimiento Activo; el primero relacionado al nivel de independencia funcional para desarrollarse dentro de su casa y su comunidad de manera libre e independiente y el segundo, el Envejecimiento Activo, como la oportunidad que tiene el adulto mayor de participar activamente en la comunidad como un miembro más de ella con voz y voto, que su opinión sea escuchada y su participación sea reconocida.

Pero para que pueda darse el Envejecimiento Saludable y el Envejecimiento Activo de manera adecuada, cualquier persona y especialmente la persona adulta mayor debe de desarrollarse en un ambiente apropiado idóneo para vivir y lograr la mayor participación del adulto mayor.

Por lo tanto, es obligación de los gobiernos, ya sean estos; centrales o regionales, incluidos los municipales, esforzarse para que la comunidad en donde vive la persona adulta mayor sea amigable y saludable para que pueda vivir dignamente, adecuando y adaptando el entorno social y la infraestructura arquitectónica a las necesidades del adulto mayor. Las ciudades y comunidades amigables con las personas mayores fomentan el envejecimiento activo y saludable favoreciendo a las personas mayores: el envejecer de un modo seguro; donde no sufran situaciones de pobreza; seguir creciendo y desarrollándose en lo personal.

En el año 2007 la OMS, Organización Mundial de la Salud, publicó una Guía la “Global Age-friendlyCities, A Guide” en donde se resumen los requisitos que se necesita para considerar a una ciudad como ciudad amigable con las personas adultas mayores.

Resumiendo la Guía de la OMS, entrelos requisitos que se requieren para considerar una ciudad como amigable son:

Tener espacios libres, con bosques o parques en donde el adulto mayor pueda gozar de aire fresco y sano.

Transporte público adaptado a las necesidades del Adulto Mayor.

Viviendas adaptadas con rampas y elevadores, ambientes ventilados, iluminados y sin pisos resbaladizos .

Participación social.

Respeto e integración social

Participación cívica y empleo.

Comunicación e información.

Apoyo de la comunidad y servicios de salud.

Así mismo, la OMS ha creado la Red Mundial de Ciudades Amigables con las Personas Adultas mayores en donde, se establecerán relaciones entre las ciudades participantes, intercambio de información entre ellas, sobre todo las que han tenido practicas exitosas, cooperación con apoyo técnico y capacitación y el fomento de intervenciones apropiadas y sostenibles.

En la actualidad ya existen algunas ciudades que han calificado como Ciudades amigables con el adulto mayor y esa distinción se lo otorga la OMS, luego de un proceso de evaluación (la ciudad o distrito debe de postular y calificar). Luego que es considerado como una “ciudad amigable con la persona adulta mayor” puede entrar a la red y gozar de los beneficios, el mantener dicho estado es primordial pues lo puede perder.

Se vienen las elecciones municipales, en nuestro país, ya hay una gran cantidad de postulantes para la alcaldía de Lima y de todos los distritos, muchos candidatos son personas preparadas, otros oportunistas con buena o mala intención. Lo cierto es que quienes salgan favorecidos y beneficiados del voto popular se acuerden del adulto mayor. Recordar que el adulto mayor ya representa el 10% de la población total de nuestro país y la tendencia sigue creciendo. Así como se pensó alguna vez en parques y zonas de recreación para los niños, (sin quitarles ningún beneficio a los niños), sugiero que vayan pensando en parques y zonas adecuadas para el adulto mayor en donde puedan gozar del aire libre y practicar alguna actividad ya sea de manera grupal o individual, dependiendo de su estado funcional. Algunos podrán ir solos y otros en sillas de ruedas llevados por otra persona, pero todos gozarán del ambiente natural. Hagamos de nuestra ciudad una ciudad amigable para el adulto mayor

Ahora los dejo, me voy a una clase de taichi con un grupo de adultos mayores que me han invitado a entrenar con ellos en un parque muy bonito, espero no caerme. Hasta Pronto y gracias.

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El Adulto Mayor y el Día del Trabajador

El Adulto Mayor y el Día del Trabajador

Esta semana que ha terminado, se celebró en todo el mundo el Día Internacional de los Trabajadores, en homenaje a los mártires que fueron asesinados un 1 de Mayo de 1886 en la ciudad de Chicago Estados Unidos.

Simplemente reclamaban un trato justo para el trabajador, mejores condiciones de trabajo, entre ellas la jornada de ocho horas. Gracias a esos mártires ahora gozamos de algunos privilegios laborales y las condiciones laborales actuales son más justas, como la jornada de ocho horas, vacaciones, acceso a la seguridad social y luego de unos treinta a cuarenta años de trabajo continuado al cumplir los 65 años el trabajador tiene derecho a la jubilación recibiendo un pago mensual (muy pequeño lamentablemente) y acceso a la atención médica a través del Seguro Social.

En nuestro país lamentablemente no todos gozan de estos beneficios, muchas personas trabajan más de ochos horas al día, no tienen vacaciones, no tienen Seguro Social y no gozarán de un sistema de pensiones para cuando se jubilen.

En el Perú existen dos sistemas de pensiones (tema que abordaremos en un futuro muy próximo) que son el Sistema Nacional de Pensiones y el Sistema Privado de Pensiones, pero ambos relacionado a aquellas personas que durante su etapa laboral cotizaron de manera constante a cualquiera de ambos sistemas, para que llegado el día de su jubilación puedan acceder a una renta mensual que como ya se ha mencionado no cubre los gastos mínimos, pero algo es algo ya que de alguna manera reciben un aporte.

El gran problema es con aquellas personas adultas mayores que trabajaron durante toda su vida de manera legal y decente, pero que por ignorancia o cualquier otra circunstancia no pudieron aportar a cualquiera de los sistemas de pensiones por lo tanto ahora que se encuentran en la etapa de la adultez mayor no cuentan con una pensión para poder sobrevivir.

Estos adultos mayores que no reciben ninguna renta mensual y que no tienen el apoyo de sus familiares (en muchos casos sus familiares se apoyan en ellos) tienen que trabajar, a edades en la que ya deberían de estar descansando. De ahí que muchas veces vemos en muchos lugares a adultos mayores trabajando como vigilantes, taxistas o de vendedores.

Ahora bien, si el adulto mayor de manera voluntaria luego de jubilarse aún se siente con fuerzas y energías para poder continuar trabajando en buena hora. De acuerdo a la Ley peruana la edad de jubilación es a los 65 años y en algunas instituciones se le permite a la persona continuar trabajando hasta los 70 si lo desea, para pueda continuar recibiendo un mejor sueldo. La mayoría de los que continúan trabajando no lo hacen porque deseen trabajar sino porque les van a reducir de manera dramática su sueldo, así que por lo menos tendrán unos cinco años de mejores pensiones. Y a nivel docente se amplió hasta los 75 para aquellos profesores que aun deseen continuar enseñando y brindando sus conocimientos pero sobre todo su experiencia (las cosas que no están en los libros, sino en la universidad de la vida) a los más jóvenes ávidos de aprender.

El gobierno anterior creó un programa Pensión 65 (tomado de la experiencia de otros países)para aquellos adultos mayores en edad de jubilación que no recibían ningún tipo de ingreso y el cual debían de acreditarlo, para que lo pudiera recibir, pero que era o es casi una propina.

Estos adultos mayores que incluso no tienen una pensión y continúan trabajando de manera informal, tampoco cuentan con acceso a la salud en la Seguridad Social porque no son aportantes al sistema, a pesar que la salud es un Derecho Humano, quedándoles el sistema del SIS que es el Seguro Integral de Salud del Ministerio de Salud (MINSA); que como sabemos es un sistema que funciona a medias no cubriendo todas las enfermedades del Adulto Mayor.

Se deben de mejorar las condiciones de vida del adulto mayor, pues pertenece al grupo de poblaciones vulnerables por lo que debería de recibir protección y trato especial por parte de la sociedad y del estado y que en nuestro país sucede todo lo contrario, son discriminados y marginados.

En nombre del Diario UNO y el mío propio deseo rendir un tributo y reconocimiento a todos los trabajadores del país y en especial a los Adultos Mayores que aún continúan trabajando parar llevar un pan para comer a sus familias.

 

Las Casas de Reposo

Las Casas de Reposo

Un tema muy controversial

 

Antiguamente eran regentados por los sacerdotes y monjas, como un acto de caridad con el anciano desamparado, para aquellos que no tenían un techo donde dormir y ni un pan que llevarse a la boca, eran llamados “asilo de ancianos” (asilo del latín “asilos” que significa refugio), posteriormente fueron denominados hospicios, relacionados a los ancianos moribundos.

Conforme fueron progresando las sociedades, estos asilos dejaron de pertenecer a los curas y pasaron a formar parte del Estado y se denominaron “centros de beneficencia”.

De acuerdo a las Naciones Unidas “la Salud es un Derecho Humano inalienable y no negociable, al que todas las personas deberían de acceder” y por otra parte, los adultos mayores son considerados “población vulnerable”, por lo que requeriría del cuidado y protección tanto por el Estado como por la Sociedad, aunque en nuestra sociedad se observa todo lo contrario.

Actualmente se vive mucho más, aumentando dramáticamente el número de adultos mayores, muchos de ellos en situación de discapacidad o dependencia y por otro lado, las familias se han reducido en número, así mismo el rol de la mujer en la sociedad ha cambiado y ya no se queda en la casa a cuidar de los padres sino que tiene sus propios trabajos y profesiones.

De tal manera que al disminuir el número de hijos, al haber cambios en el rol de la mujer dentro de la sociedad y por otro lado el aumento de la esperanza de vida pero con un aumento de la enfermedad crónica, con ancianos con discapacidad o dependencia que requiere del cuidado permanente de otra persona, de tal manera que no pueden quedarse solos en casa, crea la necesidad de un lugar donde permanecer, surgiendo de una manera casi explosiva las casas de reposo o centros geriátricos.

En el Perú las casas de reposo son negocios familiares y como todo negocio el objetivo es obtener una ganancia económica. Existe en la actualidad una normativa por parte del Ministerio de la Mujer y Población Vulnerable (DECRETO SUPREMO Nº 009-2010-MIMDES) en donde dan una serie de Normas para el adecuado funcionamiento y la obtención de la licencia de funcionamiento de estos centros.

Las casas de reposo en la actualidad son un mal necesario, puesto que lo ideal es que el familiar adulto mayor viva y finalmente fallezca en su domicilio, las circunstancias en algunas situaciones obligan a llevar a nuestros familiares a estos centros privados. Lo ideal es contratar a un cuidador para que lo atienda en la casa mientras los hijos trabajan o viven fuera de la ciudad o en general tienen sus propios problemas. Por esa razón no debemos de juzgar a un hijo que lleva a su familiar a una casa de reposo, pues cada uno tiene sus propios problemas y estoy seguro que para haber tomado una decisión como ésta, lo han debido de pensar muchas veces.

Recomendaciones para elegir una casa de reposo

1. Que quede cerca al domicilio, para acudir de manea regular a visitar a nuestros familiares y por otro lado estar atentos a cualquier emergencia. Es un tabú creer que una casa fuera de la ciudad como en Chosica o Cieneguilla es mejor, para que le dé el sol; pues la lejanía hará que no vayamos a visitar a nuestros padres.

2. Que tenga licencia de funcionamiento, la formalidad en este tipo de instituciones privadas es fundamental. Se supone que para que el Estado le haya otorgado la licencia de funcionamiento, ha pasado un control de calidad, por el Ministerio de la Mujer, el municipio del distrito en donde queda ubicada y por Defensa Civil.

3. Que tenga un médico responsable, que no necesariamente esté de manera permanente todo el tiempo las 24 horas pero sí que conozca a los ancianos residentes.

4. Que cuente con una enfermera licenciada para la administración diaria de las medicinas.

5. Que haya limpieza y buena higiene.

6. Que cuente con personal interdisciplinario, terapeutas físico, ocupacionales, psicólogos, nutricionista etc.

7. Que tenga puertas abiertas para visitas, algunas casas de reposo no dejan que acudan a visitar a su paciente, argumentando que no es hora de visita.

8. Que cuente con personal empático con el adulto mayor.

9. Que ofrezcan una buena dieta balanceada.

10. Que sea asequible económicamente.

Bueno ahora me voy a visitar a mi tía Juanita y voy a llevarle un bizcocho a la casa de reposo.

Dr. Carlos Sandoval Cáceres

Médico Geriatra