Read Time:46 Second

Rosa de 85 años, se sentía mal, le faltaba el aire y tenía fiebre por lo que acudió a
emergencia. Le diagnosticaron Covid19 fue hospitalizada y se complicó con
neumonía.
En hospitalización, Rosa vio fallecer a 9 personas con la misma enfermedad.
Necesitaba más oxígeno, empeoraba y pidió a los médicos que le dieran el “alta
voluntaria” para ir a fallecer a su casa.
Fallecer en casa es una opción recomendable, pues el enfermo muere rodeado de
su familia, obviamente siempre con supervisión médica. Rosa firmó la alta
voluntaria (documento que exonera a los médicos del hospital de cualquier
complicación) con sus hijos como testigos.
En casa, permaneció tres días con oxígeno y calmantes. Rodeada de su familia,
en ningún momento estuvo sola. Tuvo tiempo de recibir la unción de los enfermos
y despedirse de sus seres queridos. De la mano de su hija cerró sus ojos para
siempre, con una sonrisa en los labios. Rosa murió en paz llena de amor.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous post Olvidarse no es sinónimo de Alzheimer
Next post El Temblor Senil
Abrir chat
1
Escanea el código
Hola
¿En qué podemos ayudarte?