Luis de 80 años, es un paciente, activo que le gusta leer y salir a caminar. Consume
carnes, leche y frutas, pero bebe poca agua, aduce que luego se está despertando
varias veces a orinar durante la noche y eso le quita el sueño.
Con el proceso de envejecimiento, la sed va disminuyendo. Existe en el cerebro una
estructura llamada hipotálamo que es el centro termo regulador, que se encarga de la
sed cuando el cuerpo pierde líquido. Pero el adulto mayor tiene atrofiado el centro
termo regulador y muchas veces no tiene sed.
En el verano, todos transpiramos y perdemos no solo agua sino también sales que se
llaman electrolitos y es muy importante reponerlos diariamente. Cuando el cuerpo se
deshidrata, el paciente tiende a tener sueño, sopor, que puede llegar al coma y a la
muerte.
No permitamos que nuestros adultos mayores se deshidraten, ofrecerles siempre un
vaso de agua, refrescos en incluso de una infusión tibia para mantenerlos hidratados.
