Amor y Sexualidad en los Adultos Mayores

Artículo publicado por el 16 de agosto del 2015

http://diariouno.pe/2015/08/16/amor-y-sexualidad-en-los-adultos-mayores/

Hay muchos mitos y leyendas sin fundamento científico y más son dirigidos por el prejuicio y la discriminación como que es peligroso tener relaciones sexuales después de los sesentas años, que la sexualidad es patrimonio de los jóvenes, que los ancianos ya no pueden sentir placer a esa edad etc.

Cuidemos y estemos atentos de nuestros padres que muchas veces están solos y pueden ser víctimas de personas inescrupulosas que solo desean casarse con los adultos mayores con otros fines, para sacar un provecho económico, en el caso de la historia para tener los papeles del matrimonio y del patrimonio.

amor

El otro día me encontré con Jorge, un colega mío de hospital, que muy entusiasmado me contó que se iba a Miami al matrimonio de su madre, doña Piedad, una mujer de 75 años, viuda, maestra jubilada que vivía en Miami desde hace muchos años y que se iba a casar con Bob, un ingeniero agrónomo norteamericano de 80 años también jubilado a quien conoció en un campo de golf a donde acudían muchas personas adultas mayores. Otro detalle de esta historia era que Jorge mi amigo iba a ser el padrino de la boda.

De repente les puede parecer rara esta real historia, y casos como el de doña Piedad hay muchos, por favor, amigo lector, aprenda esto y tomen nota: “La sexualidad en el adulto mayor es completamente normal y natural”, recientemente hemos visto la historia de nuestro afamado y laureado premio Nobel, el escritor Mario Vargas Llosa, quien a la edad de 79 años ha asumido y reconocido un tórrido romance con la dama española de origen filipino Doña Isabel Preysler (exesposa del no menos famoso cantante Julio Iglesias entre uno de sus tres matrimonios).

En mi práctica como especialista en geriatría también he visto casos de adultos mayores que se casan con mujeres mucho más jóvenes que ellos, y estos están muy entusiasmados con su matrimonio (que en muchos casos los hijos no se han enterado y lo hacen a hurtadillas, en secreto y con apuros), y luego del matrimonio resulta que ahora la esposa joven no era tan buena como se pensó y que una vez firmado los documentos del matrimonio, y del patrimonio (casas, seguros, propiedades etc,) colocan en una situación muy penosa al adulto mayor que estuvo que al principio estuvo muy enamorado, dejan de atenderlo, comienzan a administrar su dinero y lo descuidan incluso con las medicinas y la alimentación. Supe de un caso en que el padre de una amiga mía fue echado de su propio domicilio por lo que la hija tuvo que iniciar un juicio. Esta situación es muy común en adultos mayores solitarios, incluso aún con hijos pero que no acuden a visitarlos ni están pendientes de ellos.

Así como existe la sexualidad en la niñez, juventud y adultez también existe la sexualidad en el adulto mayor y cada una de ellas tiene sus particularidades que lo diferencian unas de otras, pero cada uno es normal en su etapa.

No debemos de confundir relaciones sexuales con sexualidad, la relaciones sexuales se refieren al coito o cópula entre el hombre mujer con fines reproductivos o placenteros mientras que la sexualidad es más amplia, y va desde un compartir, unas caricias, la compañía, una conversación etc. Recordemos que las monjas y los curas están prohibidos de tener relaciones sexuales por un voto que ellos mismos realizaron, pero eso no significa que tengan su propia sexualidad que es completamente normal.

Existen una serie de prejuicios y discriminación con los adultos mayores que desean ejercer su derecho natural a la sexualidad. Vienen las jergas y los chistes de mal gusto como el “viejo verde”, “la viuda alegre”, “la vieja loca”, “el viejo mañoso” etc.

Hay muchos mitos y leyendas sin fundamento científico y más son dirigidos por el prejuicio y la discriminación como que es peligroso tener relaciones sexuales después de los sesentas años, que la sexualidad es patrimonio de los jóvenes, que los ancianos ya no pueden sentir placer a esa edad etc.

Aplaudamos el caso de doña piedad que con todo el derecho del mundo volvió a enamorarse y encontró el amor con Bob, su esposo norteamericano con quien comparte ahora la última etapa de su vida.

Cuidemos y estemos atentos de nuestros padres que muchas veces están solos y pueden ser víctimas de personas inescrupulosas que solo desean casarse con los adultos mayores con otros fines, para sacar un provecho económico, en el caso de la historia para tener los papeles del matrimonio y del patrimonio.

El amor en la tercera edad es normal, recordemos que algún día nosotros también seremos adultos mayores y vamos a querer que también nos respeten.

CARLOS SANDOVAL CÁCERES

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